Capacidad de convicción y de negociación

Lunes, 15 Septiembre   

Cualquiera que tenga un mínimo de conciencia lingüística y que lleve más de un mes ejerciendo como traductor profesional habrá reconocido la frase del título como una de las que más persiguen al traductor al entregar un trabajo o consultarle a un cliente e incluso a un “experto” en la materia en concreto cómo quiere que traduzca algún término en particular. ¡Ah, si es muy fácil! ¡Es así! Cuando la comunicación se realiza por teléfono o por correo electrónico tenemos la ventaja de que no nos pueden ver la cara que se nos queda en alguna ocasión.

En ese momento es muy importante la capacidad de convicción e incluso de negociación con el cliente que tenga el traductor, si bien estos esfuerzos pueden en ocasiones no llevar a ninguna parte.